PINGÜINO EMPERADOR
Su cabeza y alas son negras; el abdomen, blanco; su pico es largo, puntiagudo y ligeramente curvo en su extremo; las patas son parduzcas y emplumadas hasta su mitad; presenta tonos dorados a los lados del cuello.
El macho y la hembra no presentan diferencias significativas en el tamaño (122 cm) peso (entre 22 y 37 kg) o plumaje; pero el macho tiene un pliegue abdominal entre sus cortas patas que le sirve de bolsa para incubar el huevo y cuidar la cría.
Las crías están cubiertas por un espeso plumaje gris, más lanoso y opaco que el de los adultos. Esta capa es vital en los primeros días.
Para encontrar comida, el pingüino emperador puede sumergirse de 150 a 250 m en el océano Antártico; incluso hay constancia de arriesgadas inmersiones a 565 metros. Dentro del agua pueden contener la respiración hasta 20 minutos. Esto es posible gracias a que cuenta con una hemoglobina especialmente estructurada para ser más eficiente manejando el oxígeno, y huesos sólidos para prevenir el barotrauma. También pueden reducir su metabolismo y desactivar sus funciones no esenciales. Su velocidad de nado es de 6 a 9 km por hora.
Para combatir el frío, estos pingüinos forman compactas agrupaciones con un curioso relevo. Los que están más al exterior poco a poco van adentrándose al centro del grupo, donde el calor mejor se conserva, y al mismo tiempo los del interior pasan a los bordes de la agrupación, donde sirven de barrera contra el frío y el viento.